Taller

Orígenes del Taller de Cerámica Tres Piedras

Desde 1974 y a partir de la estancia en el taller de la ceramista inglesa Doreen Boyer, Ricardo Escobedo y Rafael Gabilondo empezaron a fraguar la idea de crear un taller de cerámica en la ciudad de Monterrey. Durante este tiempo se trabajó con algunos alfareros de la localidad y no fue sino hasta 1977 que se pudo establecer un pequeño taller que funcionaba en la parte trasera de la casa. Para septiembre de ese mismo año, el taller estaba consolidado como tal y en producción. Se inició con un horno eléctrico grande, un horno de pruebas, un torno de pedal, una formadora de placas, mesa para vaciado o colado en moldes y todo lo necesario para el trabajo. En dos años ya se ocupaba toda una casa vecina. La producción cerámica estaba concentrada en los objetos decorativos y funcionales.

taller-de-ceramica-tres-piedras-2009De esta manera transcurre la década de los ochentas. El principal objetivo, en todo este tiempo, fue la creación de una forma de cerámica regional, la cual no existe todavía, que dio por resultado las series: Negro Mina, Acero turquesa y Villaseca.

En 1990, el Taller abre sus puertas a los primeros grupos de alumnos. Nace su segunda vocación; taller/escuela. En el 2000, se incorpora al taller José Luis Torres dándole nueva vitalidad después del fallecimiento del maestro Gabilondo.

Desde esa fecha a la época, el Taller ha tenido varias sedes, siempre en crecimiento, hasta volver, en 2006, al sitio de origen en la calle Jardín de Versalles 3744 de la Colonia Jardín de las Mitras, pero ahora ocupando toda la planta superior de la casa que lo vio nacer.

Con el tiempo los objetivos del taller cambiaron radicalmente, pero siempre ligado al compromiso de su nombre, hacer bien las cosas y con calidad. Esto lo ha llevado a obtener, a través de sus maestros y alumnos, una veintena de premios y reconocimientos, tanto nacionales como en el extranjero. Actualmente el Taller produce cerámica y ceramistas.

Por la influencia de Ricardo Escobedo se creó el Salón de Octubre, los cursos, conferencias y talleres anuales con los más prestigiados ceramistas de talla internacional, el Encuentro Nacional de Ceramistas, en sus 3 ediciones y la segunda etapa de la Bienal de Arte Cerámico, así como, la organización del Mes de la Cerámica por más de 15 años.

El por qué del nombre

Cuando nos reunimos para escoger un nombre y a la vez marca que distinguiera el taller, se pensó en una frase contundente, llamativa, alegre; pero que llevara consigo un concepto con el que convivir todo el tiempo que el taller durara activo. Gabilondo recordó una frase, que en Sonora se usaba para designar que “algo estaba bien hecho” y esa frase era:  Tres Piedras. Se decía que, tal o cual cosa, estaba rete tres piedras; como un superlativo de muy bien conformado.

Pasado un tiempo, y estando en Sonora, una anciana de la familia nos mostró su anillo de compromiso, al cual designo como “tres piedras”. Las tales piedras eran: un rubí al centro, a la derecha un diamante y a la izquierda una perla. El rubí representaba el amor, el  diamante lo perdurable y la perla lo efímero o fácilmente destruible. Este anillo te recordaba el compromiso de mantener el amor, ya que podía este fácilmente destruirse como la perla con el vinagre o hacerlo fuerte y duradero como el diamante. Tú elegías. Esta nueva explicación reafirmo nuestra decisión de llamarle al taller “Tres Piedras”, porque teníamos el compromiso con la calidad y deberíamos de hacerlo duradero para que algo quedara en la tradición de la cerámica de Nuevo León.

  • Logotipo original del taller 1997
  • Logotipo modificado en  1992
  • Logotipo modificado en el 2000
  • Logotipo actual Tres Piedras 2006

Con las manos en la arcilla

  • Martha Guzmán Bremer
  • Luis Ochoterena
  • María Elena Guevara
  • Alma Rosa Olvera
  • rene-morales
  • myriam-garza
  • elisa-pasquel
  • leticia-ruvalcaba1