Rafael Gabilondo

Rafael Gabilondo y mural "Línea de producción"

Rafael Gabilondo y Mural "Línea de Producción"

Nació en Cananea, Sonora, el 26 de marzo de 1933. En su ciudad natal realizó los estudios básicos. Se trasladó a Hermosillo, y ahí estudió el bachillerato (1948). Radicó en la ciudad de México, D. F. (1951) Realizó estudios de Mercadotecnia en la Universidad Iberoamericana. La carrera académica se ve truncada con su nueva itinerancia; ahora a San Francisco y a Fresno California en los Estados Unidos. Es aquí donde tiene su primer contacto con la cerámica, afición primero y luego arte que no lo dejará nunca más. De regreso a México se dedicó a la enseñanza. Radica en Nuevo León (1968). Trabajó en el Sistema de Educación Normal, como maestro en la Escuela Normal Nuevo León Es colaborador del Laboratorio de Material Didáctico de la Dirección General de Educación en el Estado. Se destacó en esta área por sus investigaciones de la aplicación artística de los polímeros. Durante todo este tiempo sus ideas y conceptos cerámicos van madurando, hasta llegar a la posición de una cerámica regional con la fundación del Taller de Cerámica “Tres Piedras” (1977). Actualmente es considerado un regiomontano por adopción. Respeto que se ha ganado por su don de gente, su sencillez y su impacto como uno de los creadores del Movimiento Ceramista de Monterrey.

La obra cerámica de Rafael Gabilondo tiene tres vertientes: Sus aportaciones hacia una cerámica regional, de carácter artesanal; la obra cerámica como escultura y sus investigaciones en torno a diversos temas cerámicos con fines prácticos para la enseñanza. Dentro de la obra cerámica regional ha propuesto diversos diseños basados en algunas características de las localidades de Nuevo León, que ha sometido a estudio, ejemplos: las series “Negro Mina”, “Villaseca” y “Acero Turquesa”, dedicada a Monterrey. La cerámica como obra de arte, está a su vez dividida en: objetos funcionales, arte/objeto y esculturas propiamente dichas. En las tres modalidades están presentes los acabados metálicos que por un lado nos recuerdan los engarces de los orfebres plateros y por otra nos remite al metal viejo, cansado de soportar su trabajo, al desgaste de la máquina olvidada, a la chatarra que se retoma y recrea para obtener una nueva forma; máquinas y maquinaciones, láminas perforadas al impacto de la bala, cofres y cajas de herramientas, herrajes y puertas. Unos y otros acabados a acabándose y a la vez proponiendo una nueva y veraz fuerza emotiva.

Rafael Gabilondo en las segunda sede del Taller Tres Piedras

Rafael Gabilondo en las segunda sede del Taller Tres Piedras

Como maestro, enseño y trasmitió sus conocimientos con el mimo amable y paterno que siempre lo caracterizó. Los celos profesionales, la envidia y los secretos formularios no existieron ni en su lenguaje, ni en su vida, ni en su corazón. Promovió con gran optimismo y mejor mano a un gran número de ceramistas en el mundo del arte, las exposiciones y concursos. Recibió de todos ellos las preseas del triunfo de cada uno de los eventos convocados. El Taller de Cerámica Tres Piedras, por él fundado, fue a su vez semillero de más de una decena de talleres en la ciudad, muchos de los cuales, en la actualidad se dedican a la enseñanza de la cerámica.

El trabajo de enseñanza, producción y creación, nos remiten a sus tierras; los minerales de Cananea, su tierra natal. Las fábricas y la máquinas de Monterrey, su tierra adoptiva y a la arcilla su tierra de arte. Tierras con las que abre una puerta al recuento y al recuerdo de sus maquinaciones metálicas. Muere el 28 de junio del 2000, en Tlaquepaque, Jalisco. Ciudad que tanto amor le prodigara en vida. Amor correspondido con el peregrinar anual al Premio Nacional de la Cerámica y que en 1998 le otorgara la Presea “Pantaleón Panduro”, como reconocimiento a toda una vida de ceramista.

Ricardo Escobedo